Il nous faudra avoir la traduction en français parce qu'il me parâit que les informations et arguments de l'auteur méritent d'être connus et discutés. Evidemment, c'est un peu difficile de lire par morceaux...Adios
Ayití, entre la liberación y la ocupación
Par José Antonio Gutiérrez Danton
Las Zonas Francas en Haití: un Modelo de Desarrollo Fraudulento
"Lajan al kay Lajan"
("El dinero va donde hay dinero". Proverbio Haitiano)
¿Cuál fue el resultado de esta política? Como era predecible, salarios míseros, que en el caso de los trabajadores subcontratados de Walt Disney alcanzaban apenas a 28 centavos por hora –considerando el hecho de que el 70% de los productos de consumo en Haití son importados, principalmente de EEUU[29][29], este sueldo no alcanza para nada[30][30]. Tampoco hubo ninguna clase de generación de empleos espectacular que permitiera absorber el flujo migratorio del campo a la ciudad, ocasionado por las políticas neoliberales mencionadas anteriormente. No se desarrolló nada parecido al prometido “Taiwán del Caribe”. Las condiciones de trabajo no han sido mucho mejores: condiciones extenuantes, abuso generalizado, acoso sexual al por mayor y facilidades sanitarias inexistentes[31][31]. El trabajo en las zonas francas no es sino una versión remozada de la antigua esclavitud de las plantaciones.
Como broche de oro, tenemos la situación vivida por los obreros de la planta perteneciente al Grupo M en la zona franca de Codevi, en Ouanaminthe. Tras formar un sindicato en Junio del 2004, más de 350 obreros fueron despedidos en un intento de quebrar la organización sindical. Al comenzar los obreros a protestar y a levantar la huelga contra la patronal, estos utilizaron la fuerza física y la intimidación de la mano de paramilitares y del propio ejército dominicano, que cruzó la frontera para prestar sus servicios a sus amos patronales[32][32]. Aún así, la lucha siguió adelante y terminó en la conquista en febrero del 2006, por parte de los trabajadores, de la reincorporación de los trabajadores, del reconocimiento de su sindicato (Sendiká Ouvriyé Kodevi Wanament –SOKOWA)[33][33], así como de la aceptación de ciertos marcos regulatorios que mejoren las condiciones salariales y de trabajo en estas empresas.[34][34] Pero aún así, las empresas de las zonas francas siempre tienen la carta bajo la manga que, si los obreros comienzan a mejorar demasiado sus condiciones de vida, pueden amenazar con retirarse del país, como el Grupo M amenazó en junio del 2006 con cerrar su planta en Ouanaminthe[35][35].
Es verdad que se necesita de más empleos, pero a la larga, esta clase de empleos ha generado más un problema que una solución. No sólo han deprimido en términos absolutos los niveles de vida, sino que han reforzado el poderío económico y político de los comerciantes que, desde la burguesía mercantilista del siglo XVIII, se han incrustado en las estructuras de poder como el grupo por excelencia más reaccionario en el desarrollo histórico de Haití (por ser una burguesía estructuralmente aliada al imperialismo). Pero lo peor, es que es un modelo fraudulento de desarrollo que ha reforzado las estructuras de la dependencia haitianas. Con ello, han hecho a la economía, globalmente, mucho más vulnerable, mucho más precaria y sumado el giro neoliberal del conjunto de la economía, la han dejado completamente minusválida y mutilada.
Este es el rol que, hasta la fecha, han tenido las Zonas Francas. ¿Por qué debiéramos suponer que ante nuevas condiciones, aún más favorables para los empresarios, estas debieran jugar ahora si un rol diferente? Sin embargo, la nueva ministra de comercio e industria, Maguy Durcé, nos quiere convencer exactamente de lo contrario. Nos dice que gracias a la aprobación de un decreto en el parlamento norteamericano el 9 de diciembre, se podrán crear miles de fuentes de trabajo y abrirse hasta dos nuevas zonas francas para industrias textiles, en las áreas de Puerto Príncipe y Món Kabrit. El decreto en cuestión se llama HOPE (Esperanza, sólo un alcance de nombre con Lespwa) y significa Haitian Hemispheric Opportunity through Partnership Encouragement (Oportunidad Hemisférica Haitiana mediante el Estímulo a la Asociación). Según este decreto, ciertos productos podrán entrar al mercado norteamericano sin pagar tarifas. Tal cosa es una muy buena noticia para la burguesía industrial y exportadora, pero no podemos ver (juzgando la historia de esta industria) como beneficiará a los trabajadores, más allá de la creación de ciertos empleos marginales cuyos salarios cubrirán, apenas, la necesidad para reproducir malamente la fuerza de trabajo. Se estima que los trabajadores apenas recibirán, en realidad, unos U$1,85 por día, en un país donde, como dijimos, todo es importado[36][36]. Incluso los parlamentarios norteamericanos de los estados con industria textil desde el día de la aprobación prevenían abiertamente contra regulaciones que beneficiaran a Haití[37][37]. Si bien Durcé insiste en que es necesario generar trabajo (“sin inversión, no hay trabajo”), no dice que la destrucción del campesinado, la reducción del sector público y las privatizaciones han eliminado, también, una gran cantidad de empleos que no han sido necesariamente repuestos por las dichosas inversiones extranjeras, ni que esta clase de trabajos deprimirá aún más las condiciones generales de existencia[38][38]. Para concluir su exposición sobre los beneficios de las zonas francas, Durcé nos quiere convencer de que la importancia dada al respeto a los derechos de los trabajadores puede verse en la relación “modelo” entre el Grupo M y SOKOWA –ya hemos visto un poco la historia de esa “tormentosa” relación (que incluye toda clase de abusos patronales) y sabemos lo tirante e inestable que es aún hoy en día, las la “normalización” de las relaciones.
Esta posición no es casual, sino que responde a la línea predicada por Préval de “generar las condiciones necesarias para promover la inversión privada a fin de crear empleos”[39][39]. Con ese fin, él mismo anduvo, antes de asumir, de gira por Canadá ofreciendo privatizaciones. Esto se traduce solamente en mayor precariedad, en el fetichismo a la inversión extranjera (que como hemos visto, en esta caso no aporta prácticamente nada al país), en profundizar el neoliberalismo, en buscar salidas cortoplacistas –más empleos- sin ponderar las consecuencias a largo plazo. El discurso de la inversión privada, el discurso de generar empleos a cualquier costo, es un discurso de derechas, no es parte de una alternativa popular. Una alternativa genuinamente popular debiera estar buscando alternativas a la dependencia en lugar de reforzar sus estructuras. Una alternativa genuinamente popular no puede complacerse en los discursos inmediatistas sobre la necesidad de generar empleos a como de lugar sino que debiera buscar las bases de un modelo sustentable a largo plazo. Un modelo que solucione los problemas sociales de fondo, en lugar de poner soluciones de parche a una de las formas en que estos problemas se expresan –el desempleo, que aunque sea la forma más brutal en que estos problemas puedan expresarse, no es por eso más que la expresión de la crisis terminal de un sistema de acumulación de capital moribundo.
Vamos sin miedo tras el bandido...
“Lè ou malere, tout bagay samble ou”
(“Si eres pobre, se te puede culpar de todo”. Proverbio Haitiano)
El discurso de Préval y de su primer ministro Jacques Edouard Alexis, ha seguido repitiendo la cantinela de Latortue sobre la “inseguridad”, identificándola como el principal problema de un país donde la salud y la educación públicas se caen a pedazos, que carece de un sistema de vivienda social, donde la mortandad infantil es altísima, donde la tasa de infección de VIH/SIDA aumenta de manera galopante, donde la economía y la producción se encuentran absolutamente atrofiadas, donde sólo una ínfima minoría tiene acceso (irregular) a la energía eléctrica, donde la gran mayoría de la población no tiene acceso al agua potable y donde sólo el 3,7% de la población tiene sobre 65 años. Y que encima, se encuentra ocupado militarmente. Ah, pero la inseguridad... ese es el mayor problema según Préval/Alexis. Ya en su campaña había expresado esta posición, la cual, a su momento, denunciábamos como una posición derechista, pues el “discurso” de la inseguridad (por real que ésta sea), siempre ignora las causas sociales de la criminalidad, que en un país como Haití no son muy difíciles de sospechar[40][40].
No hay que sorprenderse, entonces, de que el público que realmente se traga este “discurso” de la inseguridad es la clase media emergente o los sectores burgueses de la sociedad[41][41], que solamente deben lidiar con la miseria cuando ésta les “afecta” en la forma de la criminalidad. A ellos, objetivamente, les interesa la seguridad para disfrutar tranquilamente y sin sobresaltos de los placeres de la vida burguesa, aunque el resto de la población se muera de hambre. En Haití, ante la ausencia de nada que pudiéramos llamar una clase media significativa, de ningún segmento social que amortigüe el choque ente los gwo manjé y la inmensa mayoría en la pobreza, este discurso no es sino el discurso de la burguesía. De más esta aclarar, que el “discurso” de la “inseguridad” no se refiere ni al fuego a indiscreción de la MINUSTAH, ni el terror de los makouts y paramilitares hacia las barriadas populares...
En el caso haitiano, lo más grave es que el discurso de la “inseguridad”, del combate a la delincuencia, ha sido usado como una mascarada para atacar los sectores sociales opuestos a la ocupación y opuestos a la dictadura de clase ejercida mediante ésta. Latortue ya se había especializado en esta arte y Préval, a juzgar por los hechos represivos recientes, lo ha relevado sin mayor diferencia. Las acciones punitivas y represivas siguen marcando a los barrios con alta presencia lavalassien[42][42] y siguen marcando, ora a activistas, ora a grupos, vinculados a la figura de Aristide, o incluso, que muestren cualquier clase de resistencia a la ocupación. Pese al hecho indesmentible de que la delincuencia está democráticamente distribuida en casi todos los barrios de las principales ciudades de Ayití. Y pese al hecho de que, al menos respecto a la ola de secuestros, se sabe muy bien que la misma policía (PNH) está involucrada en muchas de estas redes delictuales[43][43].
El programa de Latortue de “Desarme, Desmovilización y Reintegración” (DDR), mediante el cual se premió a los ex-militares golpistas, ha sido reemplazado, el 12 de septiembre, por la “Comission Nationale de Désarmement, Démantèlement et Réinsertion” (CNDDR)[44][44], que hasta el momento se ha notado impotente ante los bandas armadas al servicio de la burguesía makout (aunque ésta haya puesto, en un comienzo, un grito en el cielo por la participación de un conocido activista lavalassien en dicha comisión, Jean-Baptiste Jean Philippe, alias Samba Boukman[45][45]). Pero lo peor, es que esta comisión sigue la lógica de que el problema de la inseguridad no es un problema político (que sirve de mascarada para la represión pura y simple), ni un problema que requiera estudio de causas más profundas que el fenómeno del pandillismo. Las causas de la inseguridad son de carácter económico y social. Pero el nuevo gobierno esgrime como argumento último, la represión. Tal política no puede ser considerada progresista y sus resultados se han dejado ver en los hechos represivos de diciembre del 2006 (ver la próxima sección).
Es alarmante comprobar que, tras este discurso de la inseguridad, se han cuadrado todos los nostálgicos del duvalierismo, para intentar ganar algo del terreno perdido desde la caída de Baby Doc en 1986. Ya Latortue había hablado de volver a crear una fuerza de gendarmerie que complementara a la PNH, lo que ya despertaba sospechas sobre las intenciones de la burguesía de volver a dar vida al Ejército (FAdH), disuelto en 1995 por Aristide[46][46]. Esta idea de la gendarmerie, al parecer, ha recibido el apoyo de Préval. Lo cierto, es que el parlamento ha aprobado que, del presupuesto para el año 2006-2007, se destinen 125.000.000 de gourdes (equivalentes a U$3.365.530) a un grupo de evaluación sobre la creación de “una nueva fuerza pública”, complementaria de la PNH y con características muy semejantes a la antigua FAdH[47][47]. Otros ya han ido un poco más lejos, como Youri Latortue, sobrino del ex-primer ministro, policía makout al servicio de Cedras, uno de los responsables del asesinato del líder opositor a la dictadura Antoine Izméry (1993), hoy remozado en un flamante senador, quien ha llegado a pedir abiertamente el retorno de las FAdH[48][48]. Muchos de los ex-militares han estado presionando por lo mismo desde la caída de Aristide[49][49]. Youri Latortue plantea que es la única fuerza que puede terminar con el problema de la “inseguridad”, pero no cuesta darse cuenta del proyecto reaccionario escondido detrás de sus afirmaciones. Quiéralo o no, el mismo discurso de Préval sobre la inseguridad, está sirviendo para dar oxígeno a esta clase de personajes.
A SUIVRE
[
[25][25] Arthur, op.cit., p.51
[26][26] Esto recientemente fue comprobado en junio del 2006 cuando el Grupo M, de origen dominicano, pero que trabaja para Levi’s, amenazó con cerrar sus plantas en Ouanaminthe si el sindicato Batay Ouvriyé seguía exigiendo mejores salarios y planes médicos para sus empleados. http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=3576&type=nonanarchistpress&results_offset=40
[27][27] “False Hope for Haiti ”, Tom Ricker, 01/12/06, http://blog.ijdh.org
[28][28] Ver “El Desarrollo del Capitalismo en América Latina”, Agustín Cueva, p.265, ed. Siglo XXI, 1994.
[29][29] El 60% de las importaciones en Haití provienen de los EEUU, Arthur, op.cit., p.95.
[30][30] “Mickey Mouse in Port-au-Prince ” Charles Kernaghan. Cit. en “Libéte”, Charles Arthur & Michael Dash ed. p.127, LAB, 1999.
[31][31] Charles Kernaghan, op.cit., p.127.
[32][32] El siguiente es el recuento de una obrera de CODEVI de la situación en esa zona franca, titulado “Por qué me despidieron –una ex-obrera de las zonas francas cuenta su historia”:
“Ella solía trabajar en la línea de producción, haciendo jeans y sostenes. Ahora, Louissane Borgella hace uniformes escolares. La obrera haitiana de 32 años comenzó a trabajar por cuenta propia, luego de ser despedida en Junio, junto a otros 370 compañeros de la zona franca de CODEVI (Compañía de Desarrollo Industrial). Con un hermano, cinco hermanas, y dos hijos que mantener, ella no tiene muchas opciones.
Louissane tiene en su mente una imagen vívida de la infernal producción en línea donde ella trabajó, en la zona franca ubicada en el borde con República Dominicana. “El sueldo mínimo eran 432 gourdes por semana ($7.500 chilenos ó U$11.48). Teníamos que trabajar en líneas de producción de 14 personas. Si conseguíamos terminar 10.000 ítems, podíamos ganar 900 gourdes ($16.500 chilenos ó U$23.91). Pero nunca pude. Era imposible. A lo más, 6.000 ó 7.000, pero no más”
Louissane fue testigo de amenazas físicas y abuso verbal periódicamente. “Éramos frecuentemente empujados mientras trabajábamos. Algunas mujeres fueron acosadas por hombres que querían “hablar” con ellas. Fueron amenazadas con ser despedidas si no les dejaban abusar de ellas”.
Louissane no podía siquiera calcular el número de horas extras que trabajó, nunca pagadas. Ella debía registrarse en la entrada de la fábrica, mostrando su tarjeta de identificación, pero nunca se registraba a la salida. “Nuestro día laboral, supuestamente, era de las 6 de la mañana a las 4:30 por la tarde, pero el supervisor nunca lo respetaba. Siempre quería que trabajáramos más tiempo, muchas veces hasta las 6, y a veces, hasta las 7:30 de la tarde. ¿Y usted cree que recibíamos más dinero?”
Louissane decidió unirse al sindicato local SOKOWA, formado en marzo, a sabiendas que arriesgaba su empleo. Cuando en Junio el Grupo M, la compañía dominicana que controla CODEVI, despidió a obreros en cinco de diez líneas productivas, alegando una baja en la productividad, Louissane no creyó esto ni por un segundo. “Fuimos despedidos por haber organizado una huelga de un día por un incremento salarial. Los obreros de estas cinco líneas de producción, eran prácticamente todos miembros de SOKOWA”.
Las 5.500 gourdes (U$146.09) recibidas como “indemnización”, no han silenciado a Louissane.
Pero aparte del acoso sexual, despidos masivos y otras violaciones a los derechos de los trabajadores, la principal preocupación del patrón de Louissane Borgella es su salud. En dos ocasiones, las obreras de CODEVI recibieron vacunas en la clínica de la fábrica. Se les dijo que eran dosis para el tétano. Desde entonces, muchas mujeres han sufrido serios problemas de salud, “Ya no me llega la regla como antes; me llega más tarde. Y tengo frecuentes Dolores de estómago”. Como muchas, Louissane sospecha que ha sido sometida a una campaña de esterilización encubierta, pero no tiene forma de comprobarlo.
¿Volvería esta obrera a trabajar en la zona franca de CODEVI? “Si la administración comienza a mostrar respeto por los trabajadores, si, si no, no!”
(Extraído de “Behind the brand names. Working conditions and labour rights in export processing zones”, Industrial Worker, Enero del 2005)
[33][33] El sindicato ya había sido reconocido formalmente en negociaciones preliminares en febrero del 2005. Este sindicato está vinculado a Batay Ouvriyé.
[34][34] “The Struggle of the CODEVI Free Trade Zone Workers’ Union in Ouanaminthe, Haiti, Have Established a Historic Worldwide Precedent” http://www.batayouvriye.org/English/Dossiers1/Sokowa/sfieng.html Para más información de esta lucha se pueden visitar las páginas de www.batayouvriye.org o de http://haitisupport.gn.apc.org
[35][35] http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=3576&type=nonanarchistpress&results_offset=40
[36][36] “Las post on HOPE Act” Brian Concannon Jr., 20/12/06 http://blog.ijdh.org
[37][37] “Bush Signs Massive Tax and Trade Bill” Associated Press, 20/12/06
[38][38] Arthur (a), op.cit.
[39][39] http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=2698
[40][40] “Las Elecciones en Ayití...” José A. Gutiérrez http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=2078
[41][41] Wisskirche, op.cit. p.2
[42][42] Partidarios del Movimiento Lavalas del depuesto Aristide.
[43][43] “Haitian police seized three people, including two police officers, as they attempted to kidnap three people in Delmas” http://haitisupport.gn.apc.org/
[44][44] “Désarmement: oú en est-on?” Haiti Progrés 20-26 de septiembre, 2006.
[45][45] “Désarmement: Début de la désestabilisation?” Haiti Progrés, 27 de septiembre al 3 de ocutbre, 2006.
[46][46] Las FAdH históricamente fueron formadas por la ocupación yanqui en Haití (1915-1934) y como toda fuerza militar formada por tropas invasoras, estuvo más preocupadas de combatir al “enemigo interno” (oposición a las tropas invasoras, en este caso, de los yanquis) que de cualquier idea de soberanía. Nacieron con el rol explícito de ser los gendarmes de la política hatiana, en vez de haber evolucionado a ese rol (como el Ejército anterior, nacido de la lucha independentista). Durante su historia, se dedicaron solamente a hacer golpes de Estado. Aristide las disuelve después del golpe sangriento de Cedras (1991-1994).
[47][47] “Budget 2006-2007: Est-ce un retour du satu quo ante?” Haiti Progrés, 4-10 de octubre, 2006.
[48][48] “Le sénateur Youri Latortue fidéle á son idée de voir reconstituer l’Armée d’Haiti” 11/10/06 http://www.haitipressnetwork.com
[49][49] Para más detalles de las movilizaciones de las FAdH durante el 2005, ver http://www.anarkismo.net/newswire.php?story_id=1063
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